Publicada en

Visión Misión

Entendemos que el actual sistema alimentario está minado de “alimentos” que no alimentan, de hecho enferman, ya que se basan en el uso de refinados y un sin número de aditivos sintéticos, y la producción en el campo se realiza dentro de esta misma lógica industrial en la que se utilizan también un sinfín de químicos de síntesis, que dañan tanto la salud de los comensales, productores y comunidades rurales, como la de la madre tierra.
Todo esto es avalado por el código alimentario argentino, el senasa y el sistema de salud que esconde las cifras de las enfermedades masivas que afectan a la población ya sea en la etapa de la producción o por el consumo de dichos “alimentos”.
Esta situación también nos afecta a nivel económico y en nuestra soberania. Debido a que la cadena se encuentra monopolizada por una pequeña cantidad de empresas, muchas de ellas corporaciones con decenas de marcas y cientos de productos en las góndolas. Las otras dueñas de los paquetes tecnológicos de producción, de las semillas que pretenden terminar de robar a los pueblos con modificando la ley de semillas, a los agrotóxicos que ya vienen hasta en la lluvia y las maquinarias.
Mencionamos esto brevemente, ya que el contenido de esta situación es muy complejo, claro que deseamos abordarlo, estudiarlo colectivamente y compartirlo, para que como individuos y como sociedad seamos conscientes de esta situación y trabajemos para cambiarla.
Deseamos avanzar en la construcción de un sistema alimentario alternativo, en el que los alimentos alimenten, el precio sea justo, lo que importe sea la salud y las relaciones humanas. Donde el arraigo a la tierra y la conexión con la ella sean pilares fundamentales. Sabemos que hay mucho por delante, apostamos por que las producciones agroecológicas se multipliquen. Por acortar la cadena de comercialización. Por fomentar la educación alimentaria, el desarrollo local, la generación de trabajo digno y revolucionario, por la construcción social de la Soberanía Alimentaria.
*El discurso esta enfocado en el sistema de alimentación, pero vale por igual para la medicina de las farmacias, que no es mas que otra pata del monopolio.
Por un lado nos enferman con el «alimento», por otro nos «curan» con sus medicamentos.
Por eso consideramos de igual importancia, la producción de medicina y cosmética natural, elaborada artesanalmente a base de plantas.